sábado, 28 de febrero de 2009

¿Alguien ordenó ‘chuzo’?

Es poco lo que se puede agregar tras oir las miles de voces de indignación que se han alzado para protestar con justa razón por la forma arbitraria como funcionarios del Departamento Administrativo de Seguridad –DAS– se han dedicado a espiar ilegalmente a magistrados de la corte Suprema de Justicia, políticos de la oposición y miembros de la prensa, entre otros.

Pero más escandaloso que el hecho en sí mismo, denunciado valerosamente por la revista Semana, es el manejo que el Gobierno le ha dado al asunto. No sólo ha tratado de presentarse también como víctima, en un gesto a todas luces cínico, sino que además ha querido zafarse de la responsabilidad que le corresponde. El DAS es un organismo que depende directamente de la Presidencia de la república, y a pesar de los múltiples escándalos en los que se ha visto involucrado en el pasado reciente, estas nuevas denuncias demuestran que el Gobierno no ha hecho nada por subsanar las protuberantes fallas cometidas por funcionarios de todos los niveles.

El problema, pues, no reside en los empleados, sino en la estructura del organismo, que propicia los excesos. tampoco se consigue nada entregándole a la Policía unos equipos de grabación, como lo ha ordenado el Presidente en otro de sus arrebatos, para que sean los uniformados quienes practiquen las interceptaciones con orden judicial: la cuestión, son las chuzadas ilegales, doctor Uribe. Y para erradicarlas sería muy útil desenmascarar a quienes las ordenan. A lo mejor no están tan lejos...