jueves, 21 de agosto de 2008

Lunes negro


Nunca he sido muy aficionado a los lunes festivos: los cuatro días hábiles que quedan no alcanzan para nada; la gente prácticamente no trabaja desde el viernes anterior y además me parece muy aburrido comenzar la semana un martes. Para completar, esos feriados Emiliani carecen de personalidad: ni son como los sábados, ni son iguales a los domingos; de hecho son como una versión reducida de un 31 de dicembre o de un Jueves Santo, fechas en las que, por cierto, dicen que se disparan las tasas de suicidio. No se me haría raro que los lunes festivos pasara algo similar.

Sin pretender llegar a esos extremos, pero de todos modos poniendo en riesgo mi salud, este lunes resulté viendo en televisión, por gajes del oficio, una de las entrevistas exclusivas que el presidente Álvaro Uribe dio en varios medios, a propósito de su viaje a Atlanta, Estados Unidos, donde tengo entendido que se realizaba una cumbre de competitividad, a la que espero que no lo haya acompañado el ministro del asfalto, Andrés Uriel Gallego.

El presidente de Colombia apareció en un curioso reportaje en CNN en Español, conducido por Luis Carlos Vélez, un periodista colombiano que después de esta entrevista debe tener abiertas de par en par las puertas de la oficina de prensa de la Casa de Nariño (por ejemplo, cuando César Mauricio se vaya de vacaciones).


En un pequeño set, mandatario y reportero estaban sentados no frente a frente sino rodilla con rodilla, cosa que llamaba mucho la atención, dado el gran tamaño de los estudios de CNN en Atlanta. A pesar de tanta aproximación, por un momento la cosa pintaba bastante bien, pues en la introducción al diálogo Vélez le subrayó a Uribe que esa era la primera entrevista que concedía tras la ‘Operación Jaque’. Me preparé para lo mejor, pero la ilusión se disipó cuando abrió con esta pregunta (cito de memoria): “Señor Presidente, ¿qué le emocionó más: la ‘Operación Jaque’, o la muerte de Tirofijo?”

A partir de ahí todo fue una sucesión de preguntas de cajón, como de Germán Santamaría y no de alguien que trabaja con Patricia Janiot. En media hora de consejo comunal (y no lo digo solamente por lo sudoroso que salía Uribe) al joven reportero no se le ocurrió mencionar ni remotamente el peto de la Cruz Roja, ni mucho menos los emblemas de Telesur o de Ecuavisa. Y ni hablar del remate, ya en la cumbre del paroxismo uribista, cuando preguntó algo así como: “usted, que es un hombre tan activo, ¿cómo hace para trabajar tanto?” El tono del cuestionario fue tan patético que si se compara con la ‘grismente’ célebre entrevista de Vicky Dávila, ésta parece una enemiga del régimen, apátrida y todas esas cosas que se dicen ahora.

Luego del programa pensé que permanecer frente a la pantalla todo ese rato no fue un acto suicida pero sí un poco temerario, y comprobé que definitivamente los lunes festivos no son para mí.

2 comentarios:

Anónimo dijo...

Luis Carlos Velez es un servil lameculos de CNN. Trabaja de rodillas, es genuflexo y se las pica de inteligente. Se parece a Uribe en la pinta de seminaristas maricones que comparten. Quienes lo vemos en USA sentimos pena ajena por su actitud regalada. Junto con Juan Carlos Gonzales representan al periodismo colombiano "masculino" de manera mas que triste. En cuanto a la Janiot es una fiera con sus subalternos pero servil a los yankis a morir. Sospecho que trabaja con la CIA. Es nefasta.

Anónimo dijo...

no hermano su sarcasmo es absolutamente inigualable....excelente.......hace parecer a Vicky Dávila apátrida jajajajajaa no me voy a descoser de la R.
este niñito es de la misma calaña del papa y de la misma línea del lavaperros que aprendió a identificar las matas de maíz que siembran nuestros campesinos en el campus de economía neoliberal de la universidad de UCLA. me refiero desde luego al yupi wall street boy uribito arias... el gallito fino de pelea que cada ves que se le destapa los torcidos a su patrón sale con camisetas ridículas a hinchar pleitos.
hermano este gobierno sinceramente da asco.. y no hay que ser guerrillo, ni socialita ni apegarse a ningún ISMO para darse cuenta que los que nos gobiernan ilegítimamente son unos lastres.