lunes, 10 de marzo de 2008

El tren de Sanz no pasó por Venezuela

Opinión de Joanna Ruiz Méndez • Especial para Un Pasquín

Fue en el año 2004, en una rueda de prensa en Venezuela, cuando Alejandro Sanz declaró que no le gustaba el gobierno de Hugo Chávez. Incluso fue más allá: dijo que si tres millones de personas le pidieran que dejara de cantar, el lo haría, en clara alusión al proceso de recolección de firmas que efectúo la oposición venezolana para poder realizar el referendo revocatorio en contra del presidente venezolano.

Ahora, en 2008 y a cuatros años de haber realizado esos comentarios, el gobierno venezolano por fin pudo pasarle factura al cantante español. Primero fue el Ministerio de Educación Superior que le negó el Poliedro de Caracas para la realización del concierto, que formaba parte de su gira “El tren de los momentos” y que inicialmente estaba programado para el 01 de noviembre. Después, fue el Consejo Legislativo del Municipio Libertador quien lo declaró persona non grata instando a las autoridades a prohibir el concierto que fue reprogramado para el 14 de febrero. Y aunque no se especificó con exactitud, finalmente llegó la decisión –esperada por casi todo el mundo, incluyendo a Sanz– de la empresa organizadora del concierto, Evenpro, de cancelarlo en vista de “no contar con las condiciones necesarias para su realización”.

La noticia levantó polvo y no sólo en Venezuela. Ya más de 80 artistas –como Shakira, Ricky Martin y Miguel Bosé– y hasta estrellas del deporte como David Beckham, expresaron su respaldo a Alejandro Sanz, evidenciando un rechazo absoluto a la cancelación del concierto por razones evidentemente políticas y una preocupación importante por la situación de Venezuela. Fito Páez, otro de los artistas que se pronunciaron en contra de las medidas oficiales que impidieron la realización del concierto, manifestó a un periódico venezolano que esta era “una muestra más de la arrogancia y brutalidad de Chávez”, al que ya ha criticado en anteriores oportunidades.
Este tipo de situaciones son indignantes en más de un sentido. Es absurdo que las instituciones u organismos públicos se preocupen por obstaculizar la realización de un concierto por razones políticas, cuando en el país existen asuntos mucho más importantes y fundamentales que atender. Es irónico además que se castigue a un artista por generar polémica con sus opiniones cuando el presidente venezolano es un experto en este tema y en situaciones y contextos mucho más delicados. El doble estándar del gobierno de Chávez vuelve a manifestarse en esta ocasión al dejar claro que lo que es permitido para el presidente, parece no serlo para el resto de los mortales.

Y encima, la ironía. Es insultante que ahora, después de entregado el dinero de las entradas y de cancelado el concierto, el presidente venezolano invite a Alejandro Sanz a cantar en el palacio de gobierno para demostrar que no existe un veto en su contra. Ya después de escuchar cómo un ministro exoneraba a Chávez de cualquier culpa por usar la palabra mierda en una transmisión en vivo durante tempranas horas de la tarde, con la excusa de que un premio Nobel –Gabriel García Márquez– la había usado en sus libros, puede parecer extraño que moleste el cinismo de los funcionarios públicos. A pesar de la costumbre, la irritación ante este tipo de declaraciones persiste.

No sólo quedaron corazones partíos con esta situación, sino múltiples reflexiones que tocan aspectos tan importantes como la libertad de expresión, la intolerancia y los mecanismos de presión que utilizan los gobiernos represivos para conseguir sus fines. Sin embargo, estos temas se unen a muchos otros que también son motivo de análisis –e incluso de preocupación– y que si bien involucran a Venezuela, afectan no sólo a los venezolanos sino a toda América Latina en general.

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Joanna Ruiz Méndez es una periodista venezolana.

3 comentarios:

  1. HAGAMOS UN EJERCICIO MENTAL ¿QUE PASARÍA SI ALGÚN CANTANTE FAMOSO DIJERA QUE ESTÁ EN CONTRA DE LAS POLÍTICAS DE URIBE? HIPOTESIS: RCN HARÍA UN "ANÁLISIS" CON SUS PRESENTADORAS LIBRETEADAS, EL CONGRESO EN SU MAYORÍA URIBISTA Y APLANADOR LO DECLARARÍA PERSONA NO GRATA, ALGUNA FIRMA ENCUESTADORA DIRÍA QUE LA POPULARIDAD DE URIBE SUBIÓ PORQUE ALGUIEN LO ATACÓ, Y SEGUIRÍAN DESFILANDO OTROS OPORTUNISTAS. CON EL EVENTUAL AGRAVANTE QUE ESTE ARTISTA SERÍA DISCRIMINADO EN UN PAIS DONDE EXISTE UNA PSEUDOLIBERTAD DE EXPRESIÓN.

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  2. Pues en Colombia se le echó la fuerza pública a Piero cuando vino a cantar a Bogotá. se le declaró persona no grata y se le embarcó en el avión y fue en la éoca de Lleras Restrepo, dizque el más democráta de los presidentes que hemos tenido. La vez siguiente no se le dejó ni cantar su canción Los americanos y como consecuencia tuvo que venir con un repertorio infantil. Chávez es de este continente. No quisiera imaginarme si algún cantante extranjero viene despotricando contra Uribe o recordándole su pasado, a la manera de Miguel Bosé contra Chávez, ahí se le tirarían encima el 84% de los electores uribistas y dirían que está atacando a Colombia. la diferencia está en que atacar a Chávez no es atacar a Venezuela. atacar a Uribe si es atacar la majestad y la soberanía de Colombia.

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  3. No se tiene que hacer comparaciones para apoyar o adversar el caso de Alejandro Sanz.
    Es simple cuestión de lógica. Las personas tenemos derecho a expresarnos libremente de lo que ocurre en el mundo, y eso no le da derecho a ningún gobernante sea del país que fuere de vetarle, hasta el punto de impedir una actuación. Estuvo mal la actuación del gobierno, quien no parece estar muy seguro de su poder, y toma represalias contra un simple cantante.

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