viernes, 26 de octubre de 2007

‘En la casa del pez que escupe el agua’

Opinión de Juan Camilo Restrepo*
Especial para Un Pasquín

Con el título de este artículo publicó Francisco Herrera Luque –hace ya varios años– su gran novela sobre Juan Vicente Gómez. Es el relato del surgimiento, apogeo y decadencia del más agobiante autoritarismo que ha vivido Venezuela. Apenas comparable con el que ese país está presenciando ahora.
El haberle entregado todo el protagonismo de la promoción del acuerdo humanitario al Presidente Chávez nos está opacando la visión a los colombianos de lo que allí está aconteciendo en materia económica. Que es muy grave.
La semana pasada, por ejemplo, asistimos a una deplorable voltereta de Colombia en virtud de la cual, pese a que el Ministro de Hacienda de nuestro país había anunciado que no entraríamos a hacer parte del Banco del Sur que está promocionando la diplomacia petrolizada de Caracas, en la ceremonia de Campo Ballena del 12 de octubre el Presidente Uribe dio marcha atrás de lo que había anunciado su Ministro y pidió formal admisión de nuestro país a dicho Banco. Es ésta una buena muestra de cómo las buenas decisiones económicas están teniendo que ceder el paso a las que se juzga apropiadas para apaciguar el vendaval publicitario en que nos está envolviendo el régimen de Chávez.
Lo que está aconteciendo en la economía venezolana es supremamente grave. Y cuando todo ello reviente –que puede ser más pronto que tarde– el coletazo negativo para Colombia será de impredecibles consecuencias. Unas cuantas cifras sirven para apreciar cómo la economía venezolana (a pesar de los buenos precios del petróleo) se está degradando a marchas forzadas:
Durante los últimos tres años Venezuela ha venido creciendo a tasas promedio del 10%; todos los observadores coinciden sin embargo en que el año entrante el PIB venezolano se reducirá a menos del 5%. La tasa de inflación cerrará este año con un nivel cercano al 20%. El balance fiscal de Venezuela –a pesar de los excedentes petroleros– tendrá en el 2007 un déficit del orden del 4% del PIB. Entre el cambio oficial del Bolívar y su tasa en el mercado paralelo hay actualmente una insostenible diferencia de tres a uno. La politización y el desmantelamiento técnico de PDVESA han llevado a que la producción de crudo venezolano caiga a niveles de 2,4 millones de barriles por día cuando su cuota en OPEP es de 3,3 millones. El control de precios, el desabastecimiento y la corrupción son fenómenos rampantes. Lo mismo que la inseguridad. Santiago Montenegro afirmó en un foro en la Cámara de Comercio de Medellín que Venezuela sufre hoy en día una verdadera “crisis humanitaria” por la disparada de los homicidios y por la inseguridad generalizada que allí se vive.
Frente a este panorama no hay que olvidar que el vecino país es nuestro segundo socio comercial después de los Estados Unidos. El comercio exterior con Venezuela representa el 15% de nuestros intercambios con el resto del mundo. Y algunos sectores de las exportaciones colombianas como los automotores, los productos animales, los textiles, los cueros y la maquinaria tienen una dependencia aún mayor de la economía venezolana.
Todo indica, pues, que se avecina una fuerte devaluación del Bolívar aunque el régimen de Caracas lo niega. Pero las fuerzas del mercado siempre son más fuertes que la retórica de los gobiernos. Y cuando esta devaluación llegue (y todo indica que será pronto, pues la situación se está tornando insostenible) nuestras exportaciones, que hasta el momento se han beneficiado del auge económico, del desmesurado gasto público del gobierno bolivariano y de los desabastecimientos, sufrirán un grave tropiezo.
Más nos vale precavernos a tiempo de esta grave amenaza, en vez de hacerle el juego a Chávez con medidas populistas y tornadizas como el ingreso colombiano al Banco del Sur. Estamos de nuevo frente a la ‘Casa del pez que escupe el agua’: ojalá no resultemos muy salpicados cuando se prenda la pila del inexorable ajuste económico venezolano.

*Ex ministro de Hacienda y de Minas y Energía.

2 comentarios:

june bachelar dijo...

Otro Exministro,de un gobierno como el de Pastrana,escribiendo sobre la actualidad colombiana.Se les olvida su mal manejo de la cosa pública,así haya tenido "buenas intenciones",pero que no se reflejaron en el bienestar de los más pobres.No creo en esos "estadistas" del pasado Colombiano.Hay que construir un nuevo país,sin ideas caducas ,dogmas,polarizacion de izquierdas o derechas,y realmente proactivo en beneficio de los excluidos,que son el 70% de la población colombiana.

acronimo dijo...

puras idioteces como las que esta acostumbrado a decir el mentiroso de tu narco-para-presidente... a ver si saben decir algo distinto de la basura con la que los hipnotizan desde esa cloaca que es rcn... ojala y algun dia utilizen su cerebro para pensar un poquito y saber como los manipulan y se burlan de ustedes... cuerde de bobos