viernes, 26 de octubre de 2007

Correcciones a la Izquierda

Opinión de Mario Quadros*
Especial para Un Pasquín

Había una época en que la policía en Brasil era tan corrupta que algunos policías se confundían con los bandidos. Eso generaba una tremenda confusión en el mundo del crimen, hasta para los mismos antisociales. Un bandido, de esos con estilo, auténtico y, porque no decir, inteligente, intentando organizar el caos, dijo una frase que se volvió famosa en Brasil: policía es policía, bandido es bandido.
Recordé esa frase leyendo el artículo de la portada de la revista Semana [edición no. 1324], “¿Hacia una Nueva Izquierda?”, que plantea la creación de una nueva agrupación política más moderna y moderada producto de la mezcla de una tendencia del Polo y políticos de otros partidos o sin partido. Aquí cabe como anillo al dedo la frase: izquierda es izquierda, derecha es derecha.
El hecho de que algunos miembros visibles del Polo hayan apoyado a María Emma como posible candidata a la Alcaldía de Bogotá es señal de la confusión y posible oportunismo de algunos para llegar al poder. Sin embargo, esto tendrá costos más adelante. Candidatos que han pasado por diferentes corrientes y partidos políticos a lo largo de su carrera no son necesariamente los mejores representantes de una izquierda que quiere fortalecerse en el ejercicio democrático y convertirse en una opción real para los colombianos.
Como ilustración y haciendo un paralelo con el Partido de los Trabajadores, el partido de Lula en Brasil, se puede decir que el PT nunca adoptó estas artimañas o esta clase de atajos para llegar al poder. Al principio acumuló muchas derrotas, pero con sus cuadros. En las últimas elecciones, el miembro del partido elegido para el cargo de mayor importancia después de Lula, fue Jaques Wagner, gobernador del Estado de Bahía, ex líder sindical, con tradición en el partido. El PT es hoy el segundo partido en el Congreso.
En los medios se mencionan otras figuras políticas como posibles miembros de esa nueva ‘izquierda’. Son personajes valiosos y reconocidos, que se han distinguido como alcaldes o senadores. Lo que me pregunto es qué tanto están identificados con la izquierda política, aquella que existe en el mundo y que en Colombia pareciera ser la combinación del oportunismo y la confusión.
Esta evolución hace parte de los llamados políticos modernos, de personalidad política gris y difícil de identificar. En realidad, diría que son políticos con gran carisma, con estilo gerencial y muy de derecha, que se esconden en un discurso social de corte izquierdista para conquistar su meta: el poder. Y en algunos existe el elemento adicional de conservar al establecimiento antioqueño en el poder. Posiblemente son hasta miembros de la YPO (Young Presidents Organization/ Organización de Presidentes Jóvenes) que está tan de moda y son, como diría Héctor Abad, una expresión de la pequeña burguesía victoriosa.
El artículo de Semana resalta cómo estos políticos se sentirían a sus anchas en una izquierda glamorosa, una izquierda in, y menciona los nombres de reconocidas figuras de todas las tendencias políticas, incluso algunas abiertamente conservadoras. Al leer sorprende que hasta uribistas pudieran estar interesados en inscribirse en ese nuevo partido.
No sé si reír o llorar. Seamos serios. Esto es política y no farándula. El Polo Democrático debería poner en sus postulados esta frase: izquierda es izquierda, derecha es derecha, al estilo de policía es policía, bandido es bandido.

*Ingeniero industrial; estudiante de Ciencias Políticas.

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