viernes, 26 de octubre de 2007

¿Con la CPI o con el Tío Sam?

La anunciada discusión sobre el levantamiento de la reserva que mantiene Colombia frente a la Corte Penal Internacional (CPI) fue un hábil golpe de propaganda de Uribe para quedar bien con el Fiscal de la CPI y los miembros de la Comisión Interamericana de Derechos Humanos que visitaban el país [y aprovechar la ocasión para desviar la agenda informativa; nada nuevo].
Por una parte, como ya lo han dicho varios medios, esa salvedad –que Uribe pretende mostrar ahora como si se hubiera hecho a sus espaldas– se firmó con su consentimiento pocos días antes de que él asumiera la Presidencia por primera vez. Por eso es absurdo que Uribe salga con su cara de palo a preguntar: “¿Qué razón tiene esa reserva?” ¿Por qué no se preguntó eso mismo en 2002? Peor aún: ¿por qué no planteó el debate hace 2 o 4 años y no ahora, cuando la misma reserva está a punto de expirar?


Hay que ver que mientras se efectúa el debate y se hacen las consultas con otros entes estatales [léase Cancillería, ministerios del Interior y de Defensa, Fuerzas Militares, Fiscalía, Cortes, etcétera] vamos a llegar prácticamente al año 2009, fecha en la cual de todas maneras la CPI podrá actuar plenamente contra quienes cometan crímenes de guerra en Colombia.
Otra parte de la discusión de la cual no se ha hablado es sobre el efecto que la plena jurisdicción de la CPI en Colombia podría tener en las relaciones con Estados Unidos, país que no sólo no suscribió el Estatuto de Roma, que le dio vida a la CPI, sino que ha tratado por todos los medios de torpedear a ésta. Además el Tío Sam se reserva el derecho de cancelar la ayuda militar a los países que suscriban ese tratado de adhesión a la CPI, tal como se establece en la American Servicemember’s Protection Act, que no es otra cosa que una ley de EE.UU. para pasarse por la faja a la justicia internacional. Aunque, según decía en septiembre de 2002 Fernando Cepeda Ulloa, “EE.UU. solicitó a Colombia suscribir un acuerdo que garantice la inmunidad de sus ciudadanos por actos cometidos en territorio colombiano”, sería bueno saber si eso se firmó y en qué términos; y por consiguiente, cómo quedaría la situación frente a la CPI y frente a la Casa Blanca, a la cual no le debe hacer mucha gracia el tema.
Si Colombia le ‘cumple’ a EE.UU. se confirma que todo lo que Uribe ha dicho últimamente queda en simple retórica y seguiremos viendo funcionarios americanos traficando droga en valija diplomática; soldados gringos cometiendo atropellos en nuestras calles contra los colombianos; y ejecutivos de multinacionales estadounidenses financiando en nuestro país escuadrones de la muerte. Todos ellos amparados por la impunidad que les garantiza el gobierno colombiano, a pesar del supuesto apego de Uribe a la ley y del respeto que siente por la CPI. —Vladdo

2 comentarios:

Joya dijo...

Muy bien por plantear la inquietud. Creo que los medios dejaron pasar el asunto sin mayor reflexion, siendo este un tema delicado porque toca asuntos de actualidad Colombiana como el "proceso de paz" con los paramilitares, la parapolitica y ademas el problema -que Ud. menciona- de las relaciones con EEUU.

june bachelar dijo...

Pasadas las elecciones y sus intrigas quiero felicitarlo por el diseño pulcro y de vanguardia que le mereció la distinción de la crítica de diseño gráfico internacional.

Admiro un diseño gráfico limpio y de fácil lectura,sin ornamento.

Colombia està saliendo del humor trasnochado que quieren seguir imponiendo los medios manipuladores de la triste ignorancia de los más pobres-chavo del ocho-,y ud es uno de los que están encabezando la bienvenida vanguardia.

Su Aleida,encarna no solo la nueva mujer instruida colombiana,sino que es la perfecta heroina de una sexualidad libre y fluida.

Su estructura gráfica -de Aleida-me remite a las heroinas de Grau,un tanto andróginas y viriles,para visualizar que el pensamiento es más que género o sexualidad.

Pero de lo que trata o debe tratar UN PASQUIN,es el de argumentar,más allá de nuestro disgusto con Uribe y el circulo nefasto que lo rodea,la manera cómo debemos y podemos salir de ese estigma anacronico que siempre ha caracterizado al poder colombiano: Los menos capaces,en la Presidencia.La injusticia social,la impunidad,etc.

Proponer argumentos,más que críticas poco constructivas y hacer de la politica una tribuna de ideas genuinas,verdaderas y signadas por la verdad y el bien común.Si un PASQUIN,cae en la misma repetidera incendiaria de los medios tradicionales,se perderá una nueva oportunidad de construir a traves de redes libertarias la Colombia que todos soñamos y la que los más necesitados en lo más profundo de su corazón anhelan.

Cordial saludo,

June Bachelar