lunes, 20 de agosto de 2007

Los golpes mediáticos no alcanzan

Por Pablo Biffi* | Especial para Un Pasquín

La aplastante victoria de Álvaro Uribe en las elecciones del año pasado hacía suponer un segundo mandato sin sobresaltos del presidente. Pero la calma duró poco, apenas hasta que el escándalo de la ‘parapolítica’ copó la agenda política y sumergió al gobierno en un vendaval que castigó su base de popularidad y del que aún no logra salir. Los congresistas presos, la caída de su ministro ‘estrella’ –la entonces canciller María Consuelo Araújo–, las acusaciones cruzadas entre miembros o ex miembros del DAS, las cada vez más comprometedoras revelaciones de Salvatore Mancuso y los antiguos jefes ‘paras’ y el escaso éxito en la lucha contra la guerrilla de las Farc van marcando el primer año del segundo mandato de Uribe.

El gobierno sostiene que el ‘paraescándalo’ no lo afecta y que ha sido el presidente Uribe el que ha impulsado su esclarecimiento. Pero eso, y algunos golpes de efectos mediáticos de los que el gobierno intentó sacar rédito, parecen no alcanzar: la visita de Bush en marzo pasó sin pena ni gloria, el nombramiento como canciller de Fernando Araújo, o el caso del policía Pinchao, que también se fugó de la guerrilla, o el promocionado plan de Uribe para liberar a supuestos guerrilleros presos –entre ellos a Rodrigo Granda– como muestra de buena voluntad, son casos que apenas sirvieron para ocupar por unos días las portadas de los diarios.

El intento de recuperar la iniciativa política a raíz de la muerte de los 11 diputados en poder de las Farc, parece no haber surtido efecto, cuando cada vez más voces se suman al pedido de un acuerdo humanitario por el canje.

El desplante del ex vicepresidente de Estados Unidos, Al Gore, que se negó a participar en un foro en Miami porque Uribe estaba invitado, y al tiempo que los demócratas frenan en el Congreso el Tratado de Libre Comercio que Bogotá considera clave, son una muestra, apenas, de que en el exterior la imagen del gobierno de Uribe –no la de Colombia– está por el piso.

Si creemos en las encuestas de popularidad, Uribe aún tiene margen de maniobra. Pero considerando el desgaste sufrido en apenas un año (o cinco, en realidad), los tres años que faltan para el final de su mandato se ven como una cuesta demasiado empinada.

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*Editor Sección El Mundo, Diario Clarín, de Buenos Aires.

1 comentario:

Anónimo dijo...

todos los medios hablan de la aplastante victoria de uribe, pero no dicen que esto ha sido debido a los fraudes electorales, votos comprados, votos forzados q suman 6 millones y q paso con los otros 20 o mas millones q podian votar?? se negaron a votar ? y porque? todo esto debido a la intimidacion, miedo, apatia porque ya nadie cree en los politicos, su aplastamte victoria es una farsa un fraude y si quieren saber de fraude preguntenle a los araujo, a la gata y a los q estan en el hotel de itagui, que como ellos forzaron pueblos enteros a votar por este DICTADOR TEFLON llamdo uribe entonces por favor cuando hablen de la aplastante victoria de uribe tambien digan como fue q sucedio esta aplastante victoria gracias ....