miércoles, 28 de febrero de 2007

Boogie, ‘el Aceitoso’, de frente y de perfil


Boogie podría haber sido un personaje de la novela negra norteamericana. ‘El Tiempo’ dejó de publicarlo porque supuestamente volvía simpática la imagen del sicario. un pasquín lo trae de nuevo a la prensa colombiana.

“Sé que Boogie me despreciaría mucho, por sudamericano de un país periférico y por hispanoparlante. No entraría dentro de sus amistades”.
—Roberto Fontanarrosa

Presentación de Judith Gociol
[Apartes del prólogo al libro Todo Boogie

Prófugo de la justicia desde su nacimiento, Boogie, el Aceitoso, se convirtió en un profesional de la violencia.

Matón a sueldo, sirve con efectividad asesina al mejor postor: puede perseguir judíos, negros, homosexuales o chicanos, extorsionar a periodistas por orden de algún político, protagonizar el aviso publicitario de la “44 Magnum de Luxe” o –más humanitariamente– asistir a un suicida al que el falta coraje para matarse.

Es rubio, musculoso, de fuerte contextura física. Mandíbula a lo bulldog, tiene la típica dentadura, enorme y perfecta, de sus admirados yanquis.

Un duro al estilo yanqui. Seguramente Boogie casi no leyó libros en su vida , pero –de no haber nacido en una historieta– bien podría haber sido uno de los personajes del género policial negro (Boogie “¡sucio negro!”) que aparecieron en los Estados Unidos a partir del crack de la Bolsa de Wall Street, en 1929. El mismo tipo de violencia -–urbana, callejera, hostil– que se acentuó en la sociedad con la crisis económica, permeó los relatos: el gangsterismo, el tráfico de droga, los manejos sucios en la policía, la corrupción. En un contexto similar se desenvuelve el Aceitoso.

Como los detectives duros, el Aceitoso sabe moverse en los suburbios neoyorquinos y en territorios cruzados por los negros, los chicanos y loa agentes de la CIA. Peleó en la Guerra de Vietnam, en la de Nicaragua y en la del Golfo. Mal que le pese, sin embargo no nació en un magazine yanqui sino en una revista cordobesa. No por nada dice “Jelou”, en lugar de “Hello”.

Amor filial. Boogie se relaciona con el mundo de un modo utilitario y establece vínculos descartables con todo lo que lo rodea : trabajos, compañeros de bar, mujeres. Su única relación es con las armas, a las que quiere, cuida y protege como no hace con ningún otro ser.

De la madre, sólo es posible precisar que ya no vive y que se llamaba Eileen Jennifer Olmstead; en cuando al padre, apareció una sola vez en una tira que Fontanarrosa consideró tan mala que no fue recopilada en ningún libro. El Aceitoso tuvo también un hijo –a quien le dio para jugar una granada, pero esterilizada–, una tía y un primo.

El Aceitoso nació como parodia de Harry, el Sucio mientras que su primo había tomado como referencia a James Bond, el agente 007 y eso marcó las diferencias desde el inicio. Boogie se mueve por dinero.

Vivo o muerto. En la década de los 70 Boogie comenzó a aparecer en El Tiempo, de Colombia, y –luego de ser mudado de suplemento– su publicación fue finalmente suspendida porque, según argumentaron los editores, volvía simpática la imagen del sicario, como se denomina allí a los asesinos a sueldo.

Por entonces, le llegaron a Fontanarrosa varias cartas de lectores que defendían al personaje. “Era una cosa terrible, tipos contentos porque por fin llegaba alguien que les pegara a los negros y a las mujeres”. Una feliz lectura literal, que no interpreta la parodia.

A lo largo de su existencia, el personaje se instaló a punta de pistola en diversas revistas nacionales –como Humor y La Maga– e internacionales –como el prestigioso semanario Proceso, de México–. Allí su nombre ingresó al lenguaje político: “ése es un Boogie” se llegó a decir para mencionar a tipos de oscuros procedimientos e intenciones.

Sin que pueda ser localizado desde hace ya bastante tiempo, se vio a el Aceitoso por última vez en las páginas del suplemento Rosario/12.

Pero se trata de otra de sus viles patrañas: esas aventuras no son nuevas. A esta altura, ya es buscado hasta por su propio autor: “El caso es que la gente como Boogie, que tiene la violencia como gesto, me da mucho temor. No me gustan nada esos tipos que dividen las cosas con una línea tajante entre amigos y enemigos”.

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FICHA PERSONAL DE BOOGIE
Nombre: Boogie
Alias: el Aceitoso
Fecha de nacimiento: 1972
Lugar de nacimiento: Revista Hortensia
Domicilio: Desconocido
Padre, tutor o encargado: Roberto Fontanarrosa
Estado civil: soltero
Hobbies: comprar armas, disparar a transeúntes desde la ventana de su departamento
Señas particulares: anda todo el día con un cigarrillo en la boca
Personaje admirado: Jack, el destripador
Personaje detestado: el resto de la humanidad
Observaciones: delincuente peligroso

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