miércoles, 26 de febrero de 2014

El referendo reeleccionista de 2010, en obituario

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26 de febrero de 2010, un triunfo de la democracia


Portada de la edición 51 de Un Pasquín, tras el fallo de la Corte Constitucional, que echó por tierra la segunda reelección de Álvaro Uribe Vélez.

lunes, 24 de junio de 2013

Entrevista Virgilio Barco. Por Vladdo

“La sociedad no está hecha para los gais”: Virgilio Barco Isakson.
Entrevista con Vladdo
De una vez, vamos al grano. Virgilio, ¿es difícil ser gay en Colombia?
Es difícil, no solo en Colombia sino en cualquier parte del mundo. Yo creo que es casi tan difícil como en otras partes
¿En su caso ha sido difícil? ¿Usted ha tenido una vida más complicada por el hecho de ser gay?
Pues no solo yo. Cualquier persona gay afronta una situación curiosa, y es que crece en una sociedad que está hecha para heterosexuales. Se supone que uno va a tener una novia, se supone que se va a casar, va a tener hijos y la realidad que enfrenta es muy distinta. Uno no quiere tener una novia, quiere tener un novio; eso no está bien visto en la sociedad y ahí comienzan las dificultades. Luego, cuando ya llega a ser adulto, encuentra que en el trabajo lo discriminan, porque no se acomoda, digamos, al patrón que espera la sociedad y así, sucesivamente... Entonces, la sociedad no está hecha para los gais. Una persona gay o lesbiana enfrenta muchas dificultades, y si usted le pregunta a cualquier persona gay o lesbiana, probablemente no escogería ser gay o lesbiana porque son muchos los líos.
¿Usted a qué edad se dio cuenta de que era gay? Que no le gustaban las niñas sino los niños…
En mi adolescencia. Yo creo que cuando cualquier joven tiene su despertar…
Cuando las hormonas empiezan a actuar, a alborotarse…
Exactamente. Pero en mi caso yo lo reprimí durante muchísimos años, porque cómo era posible que un hijo de un presidente de Colombia fuera gay. Entonces, yo tardé muchísimo tiempo en aceptarlo y, finalmente, comunicárselo a mi familia.
¿A qué edad ocurrió eso?
A los 30
¿Y alguien de su familia le dijo “nosotros ya sabíamos” o lo suponíamos?
Obvio. Todos sabían, todos mis amigos sabían; sólo estaban esperando que les dijera. Todos lo tomaron superbién. La primera persona a la que le dije fue a mi mamá y ella dijo: “Me alegra mucho que me hayas dicho y espero que seas feliz, eso es lo importante”. Luego les dije a mis hermanas; mi papá ya había muerto. Les dije también a todos mis amigos, cogí mi libreta de teléfonos y los llamé a todos; fue una cosa de un fin de semana.
¿Y eso le da un alivio, es quitarse un piano de encima?
Obviamente, fue quitarme un peso gigante de encima. Porque es que una persona gay –además de todo lo que mencionaba anteriormente– vive escondiendo qué es, simulando que es otra persona.
Presentando al novio como un amigo, como un compañero de trabajo…
Exacto. Entonces requiere mucho esfuerzo y se nota. Cuando una persona sale del clóset se quita un peso gigante de encima; es más feliz, se siente más tranquila. Así es.
¿Usted cree que más gente en Colombia, más líderes de opinión, de la política, de los medios, podrían hacer un aporte si salieran del clóset?
 Definitivamente. Especialmente para personas jóvenes. El problema es que una persona joven gay o lesbiana, no tiene, digamos, patrones en la sociedad, no tiene modelos a seguir, y si los tuviera… En estos últimos años en EE.UU han salido muchos deportistas del clóset: Ricky Martin salió del clóset… Entonces, si hubiera en Colombia ese tipo de roles, de modelos a seguir, sería muchísimo más fácil para la gente joven.
Es claro que la Corte Constitucional le había dado plazo al Congreso para que legislara sobre el matrimonio igualitario y el Congreso, para variar, no lo hizo. Tenía plazo hasta el 20 de junio ¿qué va a pasar?
Pues, básicamente, la sentencia de la Corte dijo: las parejas del mismo sexo son familia, hay un déficit de protección, por consiguiente, le compete al legislador regular esa materia y subsanar ese ejercicio de derechos. Como usted dice, el legislador no lo hizo y la Corte dijo listo, entonces, a partir del 20 de junio las parejas podrán ir a juzgados o notarías a solemnizar su vínculo. El punto es que no está muy claro qué quiere decir eso.
Qué quiere decir “solemnizar”…
Exacto. Entonces, hay dos interpretaciones: una –que es la que yo considero que es correcta– y es que, básicamente, en ese momento tienen derecho a casarse, al matrimonio; y hay otra interpretación, y es que se crea un contrato que no se sabe muy bien de qué se trata…
Si, como si fuera una sociedad y no una familia…
Sí; pero, además, no se sabe muy bien ese contrato cómo se llama, qué derechos conlleva... ¿Se puede disolver? ¿Se pueden divorciar esas personas? Y el hecho es que si las personas deciden firmar este contrato –que no se sabe muy bien cómo es– quedan, ahí sí, en un déficit; quedan en una situación muy desventajosa, porque, realmente, no está claro cuáles son sus derechos y ahí sí hay un déficit de protección.
Cuando una persona se casa o contrae matrimonio, automáticamente adquiere todos los derechos de salud, de pensión, de herencia, de todo lo que conlleva estar casado, así se hayan conocido hace 5 minutos; mientras que con estos contratos de ‘solemnización’ o lo que sea, si es una unión libre tiene que dejar pasar no sé cuánto tiempo…
En este momento existen las uniones libres y están todos los derechos establecidos, pero vaya usted con este contrato [solemne] a registrar a su pareja, por ejemplo, en la EPS… No existe una jurisprudencia. No se sabe qué es ese ‘animal’, y nuestra recomendación y la recomendación de Colombia Diversa –la ONG de la cual soy presidente de la junta directiva–, es que bajo ninguna circunstancia suscriban ese contrato que se están inventando la superintendente, unos notarios y, supuestamente, el Ministerio de Justicia.
¿Usted es católico?
Ehh… Sí.
¿Y usted va a misa?
No
Es como casi todos los católicos, católico de nombre.
De forma, sí.
¿Y cuando usted oye cosas como las que dice la Conferencia Episcopal, que casar a los gais es un pecado, qué piensa?
Es que ahí también hay una enorme confusión, porque no es una materia religiosa. La Corte no les está diciendo a los curas que tienen que casar a la gente en sus iglesias. Lo que está diciendo es que, según las leyes de Colombia, ciertas personas tienen el derecho que tienen los demás a casarse y a tener una serie de protecciones.
Además, eso es retroceder, también, un poco… Hace 30 años, o 40, cuando se institucionalizó en Colombia el matrimonio civil, también era pecado ¿no? Entonces, una pareja casada por lo civil, técnicamente, o religiosamente, para la Iglesia, está viviendo en pecado.
Así es.
Bueno, pues tendrán que evolucionar, seguramente, y que ellos no se metan en las notarías y los notarios no se metan en las Iglesias.

Exacto.